Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina

Patologías estacionales y vigilancia epidemiológica

Durante los meses de verano, el aumento de las temperaturas y las lluvias crea condiciones favorables para la aparición y propagación de diversas patologías estacionales. En este contexto, el laboratorio bioquímico cumple un rol fundamental dentro del sistema de salud, actuando como el primer filtro en la detección precoz de brotes y aportando información clave para la vigilancia epidemiológica.

A través del análisis de muestras y la interpretación de resultados, las y los bioquímicos contribuyen de manera directa a la toma de decisiones sanitarias, permitiendo una respuesta oportuna frente a enfermedades que presentan mayor incidencia en esta época del año.

Enfermedades Transmitidas por Vectores (ETV)

El calor y las precipitaciones favorecen la proliferación de mosquitos, especialmente Aedes aegypti, vector responsable de la transmisión de Dengue, Zika y Chikungunya.

Ante el aumento de casos sospechosos, los laboratorios incrementan la realización de pruebas serológicas —como detección de antígeno NS1 y anticuerpos IgM/IgG— y técnicas moleculares (PCR), fundamentales para confirmar diagnósticos, identificar la circulación viral y alertar tempranamente sobre posibles brotes.

Enteropatologías

Las altas temperaturas también impactan en la conservación de los alimentos, favoreciendo su deterioro y aumentando el riesgo de intoxicaciones alimentarias.

Durante el verano se registra un mayor procesamiento de coprocultivos, orientados a la detección de bacterias como Salmonella, Shigella y Escherichia coli. Estos estudios resultan esenciales para identificar la fuente de infección, prevenir la propagación de casos y proteger la salud de la comunidad.

Zoonosis

En regiones con alta humedad, las lluvias intensas e inundaciones propias del verano provocan el desplazamiento de roedores, incrementando el riesgo de Leptospirosis, una zoonosis de importancia sanitaria.

El diagnóstico bioquímico se basa en la detección directa de leptospiras o en la identificación de anticuerpos específicos en muestras de pacientes, permitiendo confirmar casos, iniciar tratamientos adecuados y activar medidas de control epidemiológico.

Un rol estratégico para la salud pública

Desde la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA) recordamos que vigilancia epidemiológica no sería posible sin el trabajo cotidiano de las y los bioquímicos, quienes desde el laboratorio aportan datos precisos y oportunos. Su intervención resulta clave para anticiparse a los brotes, reducir el impacto de las patologías estacionales y fortalecer las estrategias de prevención durante el verano.