Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina

Hantavirus: diagnóstico oportuno y prevención para salvar vidas

El hantavirus es una zoonosis de alta mortalidad transmitida por el contacto con roedores silvestres infectados, principalmente a través de la inhalación de partículas provenientes de orina, heces o saliva. En Argentina, su detección temprana es clave para mejorar el pronóstico y activar rápidamente las medidas sanitarias correspondientes.

¿Cuándo sospechar la infección?

Se debe considerar la sospecha clínica en toda persona que presente:

  • Fiebre mayor a 38 °C sin causa definida

  • Mialgias

  • Escalofríos

  • Astenia

  • Cefalea

  • Dolor abdominal

Especialmente si, en las seis semanas previas al inicio de los síntomas, existió posible exposición a roedores o a ambientes rurales o periurbanos con presencia de estos animales.

El rol del laboratorio bioquímico

El diagnóstico en laboratorios bioquímicos requiere la detección rápida de anticuerpos específicos IgM/IgG en muestras de sangre mediante técnicas de ELISA, y la confirmación por NAAT/PCR. Se realizan además, análisis clínicos generales al ingreso del paciente. La hemoconcentración es un marcador de alerta que acompaña a otros signos clínicos y estudios complementarios para que el profesional médico sospeche la presencia del virus. Asimismo los análisis de rutina son clave para el seguimiento y control diario del paciente, para evaluar la respuesta clínica general.

La confirmación o sospecha debe notificarse de manera inmediata al Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentina (SISA), dado que se trata de un evento de notificación obligatoria.

El trabajo articulado del equipo de salud, donde el laboratorio cumple un rol fundamental, garantiza una respuesta oportuna y reduce el riesgo de complicaciones..

Cuidados y prevención

La prevención se basa en minimizar el contacto con roedores y sus excretas:

  • Ventilar ambientes cerrados antes de ingresar.

  • No barrer en seco; limpiar con solución de agua y lavandina.

  • Sellar grietas y orificios en viviendas.

  • Mantener alimentos y residuos en recipientes cerrados.

  • Usar protección adecuada en tareas rurales o de limpieza en zonas de riesgo.

La detección precoz, el diagnóstico adecuado y la notificación inmediata son herramientas clave para proteger la salud pública.