Cada 25 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Tiroides, una fecha destinada a concientizar sobre las enfermedades tiroideas y promover el diagnóstico temprano.
La tiroides es una glándula ubicada en la parte anterior del cuello. Produce hormonas que regulan funciones esenciales del organismo, como el metabolismo, la temperatura corporal, la frecuencia cardíaca, el funcionamiento muscular, el desarrollo neurológico y el estado de energía general.
Las alteraciones tiroideas pueden manifestarse con distintos síntomas que varían según el tipo de trastorno.
En el hipotiroidismo, pueden aparecer:
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Cansancio o somnolencia
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Aumento de peso
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Caída del cabello
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Piel seca
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Intolerancia al frío
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Lentitud general
Y en el hipertiroidismo pueden presentarse:
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Palpitaciones
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Nerviosismo
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Pérdida de peso
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Temblores
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Sudoración
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Intolerancia al calor
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Alteraciones del sueño
Se estima que millones de personas en el mundo presentan trastornos tiroideos y muchas lo desconocen. En este escenario, el laboratorio bioquímico tiene un papel central para la detección y seguimiento de estas patologías. La evaluación clínica y las pruebas de laboratorio permiten evaluar el funcionamiento de la glándula, orientar al diagnóstico, iniciar tratamientos oportunos y mejorar significativamente la calidad de vida..
Entre los estudios más frecuentes se encuentran:
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TSH
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T4 libre
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T3
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Anticuerpos antitiroideos
Ante síntomas persistentes o antecedentes familiares de enfermedad tiroidea, se recomienda consultar con un profesional de salud, no automedicarse ni interpretar los análisis de forma aislada.
