Durante los meses de verano, las altas temperaturas y las lluvias frecuentes favorecen la proliferación del mosquito Aedes aegypti, vector del dengue, lo que incrementa significativamente el riesgo de transmisión de la enfermedad en gran parte del país. Frente a este escenario, resulta fundamental reforzar la prevención, reconocer los síntomas de manera temprana y destacar el papel estratégico de los laboratorios en el diagnóstico oportuno.
El dengue es una enfermedad viral que puede presentarse de forma leve, pero también evolucionar hacia cuadros graves si no se detecta y controla a tiempo. Por este motivo, la consulta precoz ante la aparición de síntomas y la confirmación diagnóstica mediante estudios de laboratorio son herramientas clave para el cuidado de la salud individual y colectiva.
Síntomas a tener en cuenta
Los síntomas del dengue suelen aparecer entre 4 y 10 días después de la picadura del mosquito infectado. Entre los más frecuentes se encuentran:
- Fiebre alta de inicio repentino
- Dolor de cabeza intenso
- Dolor detrás de los ojos
- Dolores musculares y articulares
- Náuseas y vómitos
- Cansancio extremo
- Erupciones en la piel
Ante la presencia de estos signos, se recomienda no automedicarse y acudir de inmediato al sistema de salud para su evaluación.
El rol fundamental del laboratorio
Los laboratorios desempeñan un rol esencial en la detección del dengue, ya que permiten confirmar la infección a través de diferentes pruebas diagnósticas, según el momento de evolución de la enfermedad. Entre ellas se incluyen la detección del antígeno NS1, pruebas moleculares y estudios serológicos para identificar anticuerpos específicos.
Un diagnóstico temprano no solo posibilita un seguimiento clínico adecuado del paciente, sino que también contribuye a la vigilancia epidemiológica, permitiendo tomar medidas oportunas para prevenir nuevos contagios y contener brotes.
Desde la Confederación Unificada Bioquímica de la República Argentina (CUBRA) se destaca la importancia del trabajo profesional de los laboratorios, que aportan información clave para la toma de decisiones sanitarias y fortalecen la respuesta del sistema de salud frente al dengue y otras enfermedades transmitidas por vectores.
La prevención, la consulta temprana y el diagnóstico oportuno son pilares fundamentales para reducir el impacto del dengue, especialmente durante la temporada estival.